
Breaking Bad Serie · 5 temporadas
La transformación de un hombre corriente en monstruo, contada sin un solo episodio de relleno: la vara con la que se mide todo lo demás.
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Las 42 películas del podcast que recomendamos para este plan. Elegir por lo que te apetece hacer esta noche funciona mejor que elegir por género, así que es la primera pregunta que se responde en cada ficha.

La transformación de un hombre corriente en monstruo, contada sin un solo episodio de relleno: la vara con la que se mide todo lo demás.

La película que cambió lo que podía ser el cine de superhéroes: el Joker de Ledger no se ha superado y quizá no se supere.

No es solo la mejor película de mafia: es probablemente la mejor película, a secas.

Fuerza y honor: la película que resucitó el cine de romanos y convirtió a Russell Crowe en leyenda.

Los Targaryen en guerra civil: intriga palaciega pura, más contenida y más adulta que su hermana mayor.

La película que demostró que lo imposible se podía rodar: tres horas que pasan volando y el mejor arranque de trilogía de la historia del cine.

La película que te explica la crisis de 2008 y encima te ríes: no debería funcionar, y es una obra maestra.

Tarantino reescribiendo la historia a lo grande: la taberna, Landa, y el mejor arranque de su carrera.

Gángsters de Birmingham con estética de videoclip y un Cillian Murphy magnético: violencia, familia y carisma a partes iguales.

Vince Gilligan vuelve a hacerlo: ciencia ficción de ideas con una Rhea Seehorn inmensa — la serie del momento, por una vez con razón.

Genialidad e imaginación en estado puro: dos horas y media de diálogos que te sabes de memoria sin haberla visto — y cuando la ves, entiendes por qué.

El Star Wars adulto que nadie pidió y todos necesitábamos: espionaje, revolución y el mejor guion de la saga en décadas.

La operación real más loca de la CIA: rescatar rehenes rodando una película falsa. Oscar merecidísimo.

El renacimiento que lo empezó todo: Nolan cogió un personaje en ruinas y lo trató como literatura.

Tarantino hace un western sobre la esclavitud y le sale su película más gamberra y justiciera.

El espectáculo definitivo de la ciencia ficción moderna: Villeneuve completa lo imposible.

La película que nos hizo llorar en el Trastero, y no exageramos: la historia detrás de Hamlet convertida en un drama devastador y precioso a partes iguales.

Política, espadas y dragones que cambiaron la televisión para siempre: el viaje vale la pena, digan lo que digan del final.

Náufrago en Marte con humor y ciencia de verdad: Ridley Scott en su versión más optimista y disfrutona.

La última gran idea original del cine de acción: un blockbuster con filosofía dentro que cambió para siempre cómo se ruedan las películas.

El ascenso y caída de Pablo Escobar con pulso de thriller y textura de documental.

La madre de todo el terror moderno: sesenta y cinco años después, la escena de la ducha sigue funcionando — y el truco final, también.

Los 25 minutos de Omaha cambiaron el cine bélico para siempre; lo que viene después los está a la altura.

¿Y si pudieras separar tu yo del trabajo del de casa? Misterio de oficina con una premisa endiablada y ejecución impecable.

Holmes en el siglo XXI: cada episodio es una pequeña película de 90 minutos con Cumberbatch en estado de gracia.

La mejor adaptación de un videojuego jamás hecha: un viaje por el apocalipsis que duele donde tiene que doler.

Pitt, Cotillard y una pregunta imposible: romance de espías a la antigua, elegante y con veneno dentro.

La secuela imposible que salió sublime: Villeneuve a la altura del mito y Deakins firmando la fotografía de la década.

El reinicio que salvó a Bond: Craig convierte al espía en alguien que sangra, y la saga en cine serio.

Cinco episodios sobre el precio de la mentira: lo más aterrador que verás en años, y no sale un solo monstruo.

Eastwood sin adornos: el retrato del francotirador más letal de EE.UU. y el precio que se paga en casa.

Nicolas Cage vendiendo armas al mejor postor: cinismo brillante y un arranque — la vida de una bala — de antología.

El Oscar que Scorsese debía tener hace décadas: topo contra topo en el thriller más afilado de los 2000.

La película más importante de Spielberg: tres horas en blanco y negro que hay que ver al menos una vez en la vida.

El acontecimiento que el terror llevaba años esperando: vampiros, blues y el Mississippi de los años 30 en la película más ambiciosa del género en mucho tiempo.

El blockbuster más ambicioso del siglo: robar ideas en sueños, un trompo girando y quince años de discusiones.

Un concurso de la tele como repaso de una vida: Danny Boyle en estado de gracia y ocho Oscars que no engañan.

El periodismo como debe contarse: sin héroes con capa, solo gente haciendo su trabajo hasta las últimas consecuencias.

Batman convertido en cine negro puro: tres horas de lluvia, misterio y el mejor Gotham jamás filmado.

"Desde que tengo uso de razón quise ser gángster": Scorsese en estado puro y la película de mafia más adictiva jamás rodada.

El parque de androides que se rebela: sus dos primeras temporadas brillantes justifican el viaje, aunque la serie muriera por el camino.

Espías casados y sospechas en la mesa: Soderbergh elegante, aunque más frío de lo que promete.