
Deadpool y Lobezno (2024)
Dos horas de fiesta: el crossover más gamberro de Marvel y la despedida que Jackman merecía.
Las 26 películas de este género de las que hemos hablado en el podcast, con su veredicto, dónde verlas en España y lo que costaron y recaudaron. Están ordenadas por la nota del Trastero, de mayor a menor.

Dos horas de fiesta: el crossover más gamberro de Marvel y la despedida que Jackman merecía.

La ciencia ficción más ambiciosa del siglo, y en el fondo una película sobre un padre y una hija: Nolan nunca voló tan alto.

Vince Gilligan vuelve a hacerlo: ciencia ficción de ideas con una Rhea Seehorn inmensa — la serie del momento, por una vez con razón.

El Star Wars adulto que nadie pidió y todos necesitábamos: espionaje, revolución y el mejor guion de la saga en décadas.

Gritos, transformaciones y combates que duran cinco episodios: el anime que marcó a una generación. Puro confort.

El espectáculo definitivo de la ciencia ficción moderna: Villeneuve completa lo imposible.

Náufrago en Marte con humor y ciencia de verdad: Ridley Scott en su versión más optimista y disfrutona.

La última gran idea original del cine de acción: un blockbuster con filosofía dentro que cambió para siempre cómo se ruedan las películas.

Spielberg jugando con todos los juguetes de la cultura pop: dos horas de caza del tesoro para nostálgicos.

¿Y si pudieras separar tu yo del trabajo del de casa? Misterio de oficina con una premisa endiablada y ejecución impecable.

La más vapuleada de Raimi y aun así puro espectáculo: el Spider-Man emo merece revisión.

La película que partió la historia del cine en dos: antes y después de una princesa, un granjero y una estrella con un punto débil.

Nostalgia ochentera, monstruos y una pandilla irresistible: Spielberg y Stephen King metidos en una licuadora.

La saga vuelve a dar miedo: terror espacial clásico, sucio y claustrofóbico como el original.

La secuela imposible que salió sublime: Villeneuve a la altura del mito y Deakins firmando la fotografía de la década.

Los Vengadores partidos en dos y la pelea del aeropuerto: Marvel en su punto más alto de equilibrio.

Ocho minutos para evitar un atentado, una y otra vez: ciencia ficción con cerebro y corazón en hora y media.

La sorpresa del año: cuanto menos sepas al entrar, mejor — thriller con mala leche y más ideas de las que aparenta.

La secuela que cambia el laberinto por el desierto: distopía juvenil con más acción y zombis de propina.

¿Y si el Eje hubiera ganado la guerra? Ucronía elegante e inquietante salida de Philip K. Dick.

George Miller vuelve al páramo: no alcanza a Fury Road (nada lo hace) y aun así es de lo mejor del cine de acción reciente.

La apuesta que arrancó el MCU: Downey Jr. y un personaje que nadie quería, convertidos en historia del cine.

El body horror más salvaje en años: Demi Moore jugándosela entera en una sátira que no frena nunca.

Alien en la Estación Espacial Internacional y sin complejos: terror espacial eficaz con un final que muerde.

El blockbuster más ambicioso del siglo: robar ideas en sueños, un trompo girando y quince años de discusiones.

El parque de androides que se rebela: sus dos primeras temporadas brillantes justifican el viaje, aunque la serie muriera por el camino.