
El Caballero Oscuro (2008)
La película que cambió lo que podía ser el cine de superhéroes: el Joker de Ledger no se ha superado y quizá no se supere.
Las 26 películas de este género de las que hemos hablado en el podcast, con su veredicto, dónde verlas en España y lo que costaron y recaudaron. Están ordenadas por la nota del Trastero, de mayor a menor.

La película que cambió lo que podía ser el cine de superhéroes: el Joker de Ledger no se ha superado y quizá no se supere.

El cierre de la mejor trilogía de superhéroes jamás rodada: imperfecto y aun así enorme.

Tarantino reescribiendo la historia a lo grande: la taberna, Landa, y el mejor arranque de su carrera.

Genialidad e imaginación en estado puro: dos horas y media de diálogos que te sabes de memoria sin haberla visto — y cuando la ves, entiendes por qué.

La operación real más loca de la CIA: rescatar rehenes rodando una película falsa. Oscar merecidísimo.

La primera regla ya la sabes: la sátira más gamberra de los 90 sigue siendo dinamita.

Ben Affleck como autista letal de las finanzas: el thriller inesperado que pedía secuela a gritos.

Magia, romance y un inspector obsesionado en la Viena imperial: la elegancia hecha película.

La historia real que inspiró Moby Dick: aventura marítima clásica de las que ya no se ruedan.

El thriller más infravalorado de los 2000: diálogos afilados, reparto de lujo y un giro que lo recoloca todo.

El thriller que oscureció todos los thrillers: siete pecados, una caja, y un final que no se olvida.

Scorsese jugando al thriller gótico: una isla, un manicomio y un final que obliga a verla dos veces.

Cincuenta coches en una noche y Eleanor esperando al final: el placer culpable de gasolina definitivo.

Pitt, Cotillard y una pregunta imposible: romance de espías a la antigua, elegante y con veneno dentro.

El reinicio que salvó a Bond: Craig convierte al espía en alguien que sangra, y la saga en cine serio.

Ocho minutos para evitar un atentado, una y otra vez: ciencia ficción con cerebro y corazón en hora y media.

La sorpresa del año: cuanto menos sepas al entrar, mejor — thriller con mala leche y más ideas de las que aparenta.

La secuela que cambia el laberinto por el desierto: distopía juvenil con más acción y zombis de propina.

Nicolas Cage vendiendo armas al mejor postor: cinismo brillante y un arranque — la vida de una bala — de antología.

Brosnan estrena la era moderna de Bond: la presa, el tanque por San Petersburgo y un videojuego legendario de regalo.

El Oscar que Scorsese debía tener hace décadas: topo contra topo en el thriller más afilado de los 2000.

El body horror más salvaje en años: Demi Moore jugándosela entera en una sátira que no frena nunca.

El Bond de Craig más clásico: arranque monumental en México y villano de la vieja escuela.

Rami Malek de analista vengador: el thriller de espías clásico que apetece un viernes.

Batman convertido en cine negro puro: tres horas de lluvia, misterio y el mejor Gotham jamás filmado.

Espías casados y sospechas en la mesa: Soderbergh elegante, aunque más frío de lo que promete.