
El Caballero Oscuro (2008)
La película que cambió lo que podía ser el cine de superhéroes: el Joker de Ledger no se ha superado y quizá no se supere.
Las 47 películas recomendadas en el podcast que están en Movistar Plus+ en España. Los catálogos cambian sin avisar, así que cada ficha dice qué día se comprobó la disponibilidad.

La película que cambió lo que podía ser el cine de superhéroes: el Joker de Ledger no se ha superado y quizá no se supere.

El cierre de la mejor trilogía de superhéroes jamás rodada: imperfecto y aun así enorme.

No es solo la mejor película de mafia: es probablemente la mejor película, a secas.

Épica clásica con corazón: la película que dignificó a Tom Cruise como actor dramático y un Ken Watanabe inmenso.

Fuerza y honor: la película que resucitó el cine de romanos y convirtió a Russell Crowe en leyenda.

La historia real de un soldado que no disparó una sola bala y salvó a 75 hombres: el mejor Mel Gibson director.

Los Targaryen en guerra civil: intriga palaciega pura, más contenida y más adulta que su hermana mayor.

La ciencia ficción más ambiciosa del siglo, y en el fondo una película sobre un padre y una hija: Nolan nunca voló tan alto.

La película que demostró que lo imposible se podía rodar: tres horas que pasan volando y el mejor arranque de trilogía de la historia del cine.

Genialidad e imaginación en estado puro: dos horas y media de diálogos que te sabes de memoria sin haberla visto — y cuando la ves, entiendes por qué.

La operación real más loca de la CIA: rescatar rehenes rodando una película falsa. Oscar merecidísimo.

El estafador adolescente más encantador de la historia contra el agente más cabezota: Spielberg en modo ligero y perfecto.

El renacimiento que lo empezó todo: Nolan cogió un personaje en ruinas y lo trató como literatura.

Cómo nació Peter Pan: Depp en su papel más tierno y un final que no perdona una lágrima.

La secuela que discute con la original el trono de mejor película: Michael sube, Vito nace, y todo duele.

El final que lo ganó todo: 11 Oscars de 11 y la batalla que ningún cierre de saga ha vuelto a alcanzar.

Política, espadas y dragones que cambiaron la televisión para siempre: el viaje vale la pena, digan lo que digan del final.

La última gran idea original del cine de acción: un blockbuster con filosofía dentro que cambió para siempre cómo se ruedan las películas.

Sherlock a los 93 años, luchando contra su propia memoria: McKellen en estado de gracia.

Spielberg jugando con todos los juguetes de la cultura pop: dos horas de caza del tesoro para nostálgicos.

El thriller que oscureció todos los thrillers: siete pecados, una caja, y un final que no se olvida.

¿Y si pudieras separar tu yo del trabajo del de casa? Misterio de oficina con una premisa endiablada y ejecución impecable.

Holmes convertido en héroe de acción victoriano: Ritchie, Downey Jr. y Law en plena forma.

Scorsese jugando al thriller gótico: una isla, un manicomio y un final que obliga a verla dos veces.

La mejor adaptación de un videojuego jamás hecha: un viaje por el apocalipsis que duele donde tiene que doler.

La Ilíada a lo grande: Pitt como Aquiles, Bana como Héctor y un duelo que justifica la épica entera.

La película que DC necesitaba como el comer: Gal Gadot cruzando tierra de nadie ya es historia del género.

Cinco episodios sobre el precio de la mentira: lo más aterrador que verás en años, y no sale un solo monstruo.

El puente perfecto: Gollum cambia la historia de los efectos y el Abismo de Helm, la de las batallas.

George Miller vuelve al páramo: no alcanza a Fury Road (nada lo hace) y aun así es de lo mejor del cine de acción reciente.

No es la primera ni lo pretende: es Ridley Scott pasándoselo en grande con tiburones en el Coliseo y un Denzel de Oscar.

La gamberrada navideña perfecta: mitad cuento de Navidad, mitad película de monstruos, y cuarenta años después sigue sin existir nada parecido.

El body horror más salvaje en años: Demi Moore jugándosela entera en una sátira que no frena nunca.

Alien en la Estación Espacial Internacional y sin complejos: terror espacial eficaz con un final que muerde.

Un profesor, un internado y un coro: la película francesa que puso a media Europa a tararear.

El blockbuster más ambicioso del siglo: robar ideas en sueños, un trompo girando y quince años de discusiones.

La rara secuela que supera a la original: el Gato con Botas llega y se lo lleva todo por delante.

La parodia que acabó siendo mejor que lo que parodiaba: veinticinco años después sigue haciendo gracia a los niños por una cosa y a los adultos por otra.

Un asesino en serie en el Nueva York de 1896: atmósfera opresiva, psicología criminal primitiva y reparto de lujo.

Rami Malek de analista vengador: el thriller de espías clásico que apetece un viernes.

Batman convertido en cine negro puro: tres horas de lluvia, misterio y el mejor Gotham jamás filmado.

Física, cómics y Sheldon Cooper: la comedia de sofá por excelencia, doce temporadas de piloto automático feliz.

El fenómeno que definió una época: tres horas que siguen funcionando como el primer día, puerta incluida.

Antología donde cada temporada es un mundo — y la primera, con McConaughey y Harrelson, es historia de la televisión.

"Desde que tengo uso de razón quise ser gángster": Scorsese en estado puro y la película de mafia más adictiva jamás rodada.

Espías casados y sospechas en la mesa: Soderbergh elegante, aunque más frío de lo que promete.

Adolescencia al límite filmada como nadie se atreve: neones, exceso y una Zendaya descomunal.